Entrevista con , director gerente de MTC Soft
Fernando Moreno-Torres lleva más de 25 años dedicado al desarrollo de software y sistemas informáticos para empresas e instituciones. Las aplicaciones de MTC Soft persiguen un objetivo principal: brindar soluciones específicas a la medida de cada sector.
P: Veinte y cinco años es tanto tiempo que resulta casi sospechoso. ¿Realmente lleva tantos años desarrollando software?
R: Sí, yo tenía 18 años cuando salió al mercado el Spectrum (que marcó un hito en la informática personal) y el Commodore 64. Empezaba mis estudios de ingeniería y sentía una curiosidad enorme por saber qué era un ordenador. Di mis primeros pasos con una pequeña calculadora programable y luego me compré un Commodore con el que me pasaba horas enteras programando en Basic. Un año después hice mi primer videojuego que trataba del "1, 2, 3, responda otra vez", aunque para el mercado inglés.
P: Los orígenes de MTC Soft y su primer producto de software nos han parecido fascinantes. ¿Quiere Vd. compartirlos con los lectores de esta entrevista?
R: Aunque mis primeros pasos fueron en el mundo de los videojuegos, que eran mucho más divertido que el software de gestión, en unas vacaciones de Navidad estaba viendo cómo los oficiales de la notaría de mi padre introducían los datos de los clientes en 20.000 fichas de cartón y me pareció tal atraso que decidí hacerles un programa en dBase III para gestionar su fichero. Fue el 28 de diciembre de 1.987 y unos meses después la aplicación había crecido lo suficiente para ofrecerla a otros notarios que, simplemente con la opción de búsqueda por apellidos, quedaban sorprendidos.
Unos años más tarde, el 1 de enero de 1992, constituí MTC Soft para darle un enfoque más profesional al trabajo.
P: Facilitar la gestión de un número importante de notarías de España es una tarea complicada? ¿Cuál ha sido el escollo más difícil de superar?
R: Aunque parezca sorprendente el principal escollo que hemos tenido que superar en estos 21 años de existencia ha sido la transición de MS DOS a Windows. Teníamos un programa con más de 500 opciones de menú funcionando perfectamente y tuvimos que traducirlo a Windows partiendo desde cero, sin que los clientes dejaran de trabajar en ningún momento. Fue un proceso largo (varios años), lento y lleno de problemas. Conozco empresas que murieron en esa transición y a nosotros nos costó mucho dinero y prestigio conseguir el nivel de calidad y fiabilidad que teníamos antes del cambio.
P: ¿Nos quiere Vd. relatar un poco el proceso y las peripecias de la evolución de la aplicación para los notarios? ¿Cómo ha crecido? ¿Cómo ha cambiado? ¿Sigue cambiando?
R: En la primera etapa, en MS DOS, el proceso fue muy uniforme. El programa inicial era bastante reducido y crecía de una forma continua y más o menos uniforme en función de las demandas de los propios usuarios. Durante unos 12 años yo era el único programador y me sabía el programa casi de memoria, por lo que los cambios eran rápidos y muy homogéneos.
Luego vino el cambio traumático a Windows que ya he comentado en el que se incorporaron varios programadores a la empresa. Concluida la traducción del programa de gestión, empezamos a incorporar otras funcionalidades relacionadas con el tratamiento de textos y su integración con la base de datos de gestión. Hace un par de años incorporamos gestión documental y ahora estamos en una situación más o menos rutinaria en la que se siguen incorporando mejoras para agilizar el trabajo de los usuarios.
P: Una vez consolidados los servicios para notarios, su empresa empezó a diversificarse. ¿Cómo surgieron los nuevos proyectos?
R: El primer proyecto importante fuera del ámbito de las notarías fue un programa a medida para el Registro Mercantil de Granada. Fue un trabajo interesante pero poco fructífero porque el Colegio de Registradores desarrolló su propio programa y no hubo opción de instalarlo en otras ciudades. Más tarde, coincidiendo exactamente con el inicio de los juegos olímpicos de Barcelona, empecé a desarrollar un programa similar, también en MS DOS, para Registros de la Propiedad que se instaló en 16 registros en los años siguientes. En ese momento ganamos un concurso para desarrollar un programa en Windows para el Colegio de Registradores y empezamos una etapa muy interesante que duró cinco años y en la que llegamos a tener 35 personas trabajando en plantilla.
Recientemente, hablo de 2 ó 3 años, hemos realizado algunos programas en otros sectores siendo el más llamativo ArchivaTech, nuestro programa de gestión documental que es ahora mismo el que más crecimiento tiene.
P: ¿Todas las nuevas iniciativas han tenido éxito o ha habido algún traspié? ¿Ha aprendido alguna lección para el futuro?
R: Hemos sufrido innumerables traspiés, algunos de los cuales prefiero no recordar. Quizás el más traumático fue el proceso de cambio a Windows porque duró varios años y fue una sucesión de pequeños malos ratos, hasta que conseguimos terminar el programa con un nivel de calidad apropiado.
Las enseñanzas, por supuesto, han sido muchas. No solo en el ámbito técnico sino, sobre todo, en cuanto al desarrollo empresarial.
P: ¿Cuál ha sido el proyecto nuevo que más le haya entusiasmado?
R: Hay dos proyectos muy interesantes. ArchivaTech porque es un programa muy especial que creo, sinceramente, que nos ha salido especialmente bien. Hacer demostraciones es siempre gratificante porque los que lo ven no se esperan una herramienta tan amigable y tan útil a la vez. No me canso de enseñarlo, y disfruto cada vez.
Pero el proyecto más ilusionante es VICTOR Translator, nuestro programa de traducción automática que por su dificultad, su exhaustividad y su alcance creo que será el programa por el que seremos conocidos en el futuro.
P: ¿Cómo es el equipo humano con que cuenta para llevar a cabo los proyectos? ¿Cuántos son, y cuáles son sus perfiles? ¿Cuánto tiempo llevan, de media, con MTC Soft?
R: Los dos grupos principales son los técnicos de soporte y los programadores. Los técnicos tienen un perfil más generalista porque realizan funciones variadas: instalación de equipos, redes, sistemas operativos, software propio, formación al usuario final… Llevan una media de cinco ó seis años en MTC Soft, aunque hay algunos que se incorporaron hace poco tiempo.
Los programadores se encargan del desarrollo de los programas y tienen un perfil universitario. Cuatro de ellos son ingenieros informáticos. La media en la empresa es de unos ocho años y son muy jóvenes. Para todos ellos MTC Soft es la única empresa en la que han trabajado de forma estable.
P: ¿En qué están trabajando actualmente? ¿Se puede saber?
R: Actualmente nos sigue ocupando mucho tiempo la tarea rutinaria de dar soporte a nuestros clientes y realizar el mantenimiento evolutivo de los programas, que no dejan de mejorar y adaptarse a las necesidades de los clientes y a los cambios legislativos.
Pero, afortunadamente, queda margen para realizar nuevos proyectos, siendo lo más destacado el final del desarrollo del traductor automático que presentaremos en mayo.
P: ¿Cuáles son los inconvenientes para una empresa innovadora de software de ubicarse en una ciudad como Granada, sin una gran tradición tecnológica? ¿Y ventajas, las hay?
R: El principal inconveniente es que la mayor parte de las empresas de tecnología con las que nos gustaría colaborar, o ya colaboramos, están ubicadas en Madrid y, en mucha menor medida, en Sevilla o Málaga. También el número de clientes es mucho más reducido, pero eso se resuelve casi completamente gracias a que tenemos una oficina en Madrid desde hace ocho años.
Las ventajas pueden parecer poco importantes, pero no lo son: en Granada la vida es mucho más sencilla por lo que el tiempo de trabajo de todos los que formamos MTC Soft se aprovecha muy bien. La facilidad de acceso al trabajo, la comodidad de estar en el centro de una ciudad pequeña, ese tipo de ventajas hace más sencillo, para todos, el trabajo diario y eso se nota.. También es importante el menor coste de los salarios y servicios (alquileres, desplazamientos…) que nos permiten ser más competitivos.
P: Todas las empresas del mundo están pendientes del delicado momento económico que atravesamos. ¿Cuál es su receta para capear la tormenta, si es que existe tal receta?
R: No tenemos una receta. Ni nos sobredimensionamos en la época anterior de bonanza económica ni ahora tenemos que ajustarnos el cinturón. Sí notamos que no se producen ventas con la facilidad de hace un par de años, pero nuestra estructura está bien dimensionada y no estamos sufriendo directamente un impacto significativo por la crisis. Quizás lo más significativo es que mantenemos una situación financiera muy saneada, fruto de los muchos años que llevamos trabajando y de un departamento financiero muy sensato en la planificación de inversiones, por lo que ahora no tenemos ningún problema de tesorería.
P: Por último, qué consejos le daría a un joven que se encontrara en la misma situación que se encontraba Vd. hace 20 años, con una oportunidad por delante y teniendo que inventarlo todo?
R: Es imposible resumir en pocas palabras todo lo que hemos aprendido en estos 25 años. Además, creo que cada persona es distinta y lo que es bueno para ti no tiene por que serlo para otros, por lo que me cuesta dar un consejo. Lo que sí puedo decir es que volvería a repetir la experiencia porque ser dueño de tu propio futuro, de tus decisiones, es muy gratificante. La responsabilidad es grande pero los aciertos se disfrutan más.
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